Gastos deducibles para autónomos
Introduce el importe de cada categoría de gasto para sumar el total deducible del periodo.
Completa los importes de cada categoría y pulsa «Calcular total deducible» para ver tu resultado.
Esta suma es orientativa: cada categoría tiene sus propias condiciones y límites para ser deducible (relación directa con la actividad, justificante correspondiente, y en algunos casos límites diarios o porcentuales). Revisa cada partida con tu gestoría antes de incluirla en tu declaración.
Qué gastos puede deducirse un autónomo
Un gasto es deducible cuando está directamente vinculado a tu actividad económica, y puedes justificarlo con una factura a tu nombre. La regla general es sencilla de enunciar, pero se complica en la práctica porque muchos gastos son "mixtos" — es decir, sirven tanto para tu vida personal como para tu actividad, y ahí es donde hay que aplicar criterios más específicos.
Los suministros de la vivienda (luz, agua, internet, gas) son deducibles si trabajas desde casa y estás dado de alta en ese domicilio como lugar de actividad, pero solo en el porcentaje que corresponde a la parte de la vivienda dedicada al trabajo, no el 100% de la factura. Hacienda suele aceptar un 30% del porcentaje de la vivienda destinado a la actividad, aplicado sobre el gasto total, aunque este criterio puede variar y conviene confirmarlo con tu gestoría.
Las dietas también son deducibles, pero con límites diarios establecidos por ley, y solo si el gasto está relacionado con desplazamientos de la actividad, se paga con un medio de pago electrónico (no efectivo) y puedes justificar el día y el motivo del desplazamiento. No cualquier comida de trabajo es deducible sin más — necesita esta trazabilidad.
El vehículo es uno de los gastos más restrictivos: para autónomos que no se dedican al transporte (taxistas, transportistas, comerciales con desplazamientos constantes y demostrables), Hacienda suele rechazar la deducción total del vehículo si también se usa para uso personal, salvo que puedas demostrar un uso exclusivamente profesional, algo difícil de justificar en la práctica para la mayoría de actividades.
Otros gastos con menos controversia: cuotas de colegios profesionales obligatorios para ejercer, software y herramientas usadas en tu actividad, formación relacionada con tu trabajo, y el propio coste de una gestoría o asesor fiscal.
Esta herramienta te permite sumar tus gastos por categoría para tener una cifra de referencia rápida, pero no sustituye la revisión de una gestoría — sobre todo en los gastos mixtos (vivienda, vehículo), donde el margen de interpretación de Hacienda es mayor y un error puede generar una revisión posterior.
Una vez tengas claro tu total de gastos deducibles, puedes usarlo directamente en la calculadora del modelo 130 para calcular tu pago fraccionado trimestral.
Preguntas frecuentes
¿Puedo deducir el 100% de mi coche si lo uso para trabajar?
Generalmente no, salvo actividades específicas (transporte, comerciales con desplazamientos constantes demostrables); si el uso es mixto, Hacienda suele rechazar la deducción total.
¿Qué pasa si no tengo factura de un gasto?
Sin factura o documento válido equivalente, Hacienda puede rechazar la deducción en caso de revisión; es un requisito prácticamente indispensable.
¿Los gastos de formación son siempre deducibles?
Deben estar relacionados con tu actividad profesional; una formación sin relación directa con tu negocio puede no ser aceptada como deducible.
¿Puedo deducir gastos de antes de darme de alta?
Por lo general, solo se pueden deducir gastos incurridos una vez iniciada la actividad; los gastos previos al alta suelen requerir un tratamiento distinto y conviene confirmarlo con una gestoría.
¿Qué pasa si Hacienda rechaza un gasto que ya deduje?
Puede reclamarte la diferencia de impuestos correspondiente, con posibles recargos e intereses; por eso cada gasto deducido debe estar bien justificado y relacionado con la actividad.